Tiemblan Havanna y Cachafaz. El alfajor Bombón llegó para quedarse.
El tema ahora son los alfajores bombón, gourmet, finolis, alta gama, whatever. Todo el mundo golosinero anda hablando de una especie marplatense, que no es Havanna, y fue el furor en el último festival de cine organizado en esta ciudad. El asunto es que tampoco sabemos muy bien cómo se llama y, cuando lo sepamos, tampoco entenderemos si se pronuncia así o si conviene una fonética afrancesada. Nos comunicamos con Facundo Calabró, el catador de alfajores más famoso de la Argentina, y él nos dice que de ninguna manera está ajeno al fenómeno. Yo le digo alfajor Bombón y la marca es Guolis. Gourmetismo y masividad se niegan mutuamente. El alfajor bombón apunta a cliente sommelier. El alfajor bombón está a $ 35 frente al Havanna que cuesta $ 40. Estos alfajores nuevos tratan de pelear en el frente del kiosco, pero emparejarlo o no con el Cachafaz, ya depende del juicio del kiosquero. En general el alfajor bombón es más barato que las grandes marcas clásicas. El bombón apunta al cliente sommelier capacitado para percibir las sutilezas de sus variedades y los contrastes de sus cuidadas combinaciones.
Hernán Firpo



