Se llevaron 500 armas del servicio penitenciario.
Había guardiascárceles que se retiraban y se quedaban con la pistola reglamentaria como costumbre. Recuperaron una parte del armamento. Cuando un efectivo del Servicio Penitenciario Bonaerense se retiraba, se llevaba el arma reglamentaria. El insólito hábito quedó al descubierto a partir de una auditoría encarada por el Ministerio de Justicia provincial en la que se descubrió el faltante de al menos , 500 armas que no se habían dado de baja y que figuraban en el inventario, aunque no estaban en los arsenales del organismo. El extraño hábito habría provocado un perjuicio económico estimado en más de $ 6.000.000. En el listado de armas saqueadas figuran pistolas, escopetas y ametralladoras. También faltaba elementos de seguridad como cascos y escudos antidisturbios.Según fuentes oficiales, las armas que entrega el SPB a los efectivos pertenecen al organismo, no al personal y deben ser restituidas cuando cada guardiacárceles abandona la Institución.
Gustavo Carabajal



