Relanzar la marca como táctica de branding.
Fue un adiós que pareció definitivo. Pero entre 25 y 30 años después, algunos chocolates, snacks y golosinas regresaron a las góndolas. Presentes en reuniones, picadas, asaltos de los 80m los snaks de queso Kes Bun se transformaron en un clásico. A través de una encuesta online volvieron al mercado. Esas galletas redondas, sequitas y con un aroma la queso se volvió a comercializar. En Pepsico. Otra de las golosinas furor a fin de los 80 fue Graffiti, trio de obleas rellenas y bañadas en chocolate, del grupo Arcor. En el caso de las obleas Champagne se mantuvo el dorado del pack y se actualizó. Desde Arcor buscan un amplio espectro de consumidores. Aprovechamos el boca a boca entre generaciones, los 40-50 años para recomendarlo
a los hijos. En Pepsico explican que al segmentar un producto, ya no se basan en variables como la edad u otros datos demográficos. Complementamos mejor las necesidades del consumidor gracias a nuestra oferta de alimentos salados, galletitas o nutricionales o bebidas. El objetivo es sumar nuevos consumidores.
Diego Cioccio



