Quién podrá ganar y quién perder frente a la inteligencia artificial.
La revolución digital destruye más puestos de los que crea. Las tareas artísticas y las que requieren empatía tienen más chances de sobrevivir. La automatización resultante del encuentro entre la inteligencia artificial y la tecnología es una amenaza real y tangible para muchos empleos actuales. La revolución digital está siendo marcadamente distinta a las previas. Mientras que éstas destruían empleo atado a la tecnología anterior, creaban mucho más empleo atado a la nueva. En esta instancia digital, el efecto reemplazo es potencialmente más alto. Y la mayoría de las personas que se quedan desempleadas carecen de recursos para adaptarse y competir con máquinas y software que ni siquiera se toman feriados o vacaciones. La robótica, la IA y la nanotecnología desecharán 5 millones de empleos para el 2020 en el mundo, aunque crearán otros 2,1 millones nuevos, alrededor de habilidades como matemáticas, arquitectura e ingeniería. La ola digital apunta a los empleos administrativos simples, que no requieren criterios sofisticados de decisión. Otro estudio de mediados del 2015 indica que telemarketer, cajeros y choferes tienen una probabilidad superior al 97% de desaparecer en los próximos 10 años. Las disciplinas más valoradas en el futuro tienen mucho que ver con las interacciones humanas.
Patricio OGorman



