Pelea de gigantes. Cervezas. Estalló la guerra por el control de las góndolas.
El grupo CCU, dueño de Heineken, Biechert e Imperial, acusó a Quilmes por presunto abuso de posición dominante y prácticas comerciales desleales. La denuncia está bajo análisis de la CNDC. Defensa de la competencia. La denuncia contra Quilmes es que condiciona o impide el ingreso de sus competidores con acuerdos de exclusividad a cambio de beneficios, como la entrega de mecaderia barata, o gratis. Varios pasos más adelante de otra denuncia similar presentada por Otro Mundo, una marca de cerveza artesanal de CCU. Ambas denuncias son similares perro corren en paralelo. De todos modos, la primera tiene otra relevancia ya que CCU rivaliza en todo el mundo con AB InvBev, que además de Quilmes es dueña de Stella Artois y Patagonia. En el país CCU tiene el 22% del mercado, Isenbeck 3% y el 1% resante es de las artesanales. El nivel de consumo de cervezas cayó a 4 litros per cápita, el nivel más bajo de la última década. 1.000 es la cantidad de microcervecerías artesanales que tienen marcas con salida comercial. Lo de CCU resulta curioso. En el sector recuerdan que ese grupo que en Chile concentra la misma proporción de mercado que Quilmes en la Argentina, perdió un juicio por prácticas desleales y abuso de posición.
Damián Kantor



