Para la mayoría las reuniones de consorcio son largas e inútiles.

Para el 60% de 1.400 encuestados no se termina resolviendo nada de lo discutido. El 48 % dice que los administradores demoran mucho en resolver problemas. La humedad, los ruidos molestos y el estado de las cañerías son algunos de los principales temas. El 60% acusa a vecinos de deber expensas. Casi eternas, muchas veces poco productivas y un lugar propicio para acaloradas discusiones. Las reuniones de consorcio son ese momento en el que algunos vecinos se dirigen la palabra para solucionar los problemas del edificio. O al menos intentarlo. El 30% dice que la gente no se pone de acuerdo y el otro 70% que se termina haciendo nada de lo que se charla en interminables debates. El 16% de los vecinos, ante la falta de respuestas, decidió solucionar problemas por sí mismo. Para el 74% de los consultados, las expensas generan tensiones en las reuniones.
Andrés Engler

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *