Para la humanidad dormir bien nunca fue fácil.

El estadounidense Roger Ekirch investiga cómo dormía nuestra especie en distintas épocas. Ya en la antigua Roma era común el insomnio. Antes de la Revolución Industrial, se fragmentaba el sueño en medio de la noche para reflexionar sobre lo soñado. Hoy, en un mundo sobrexigente, es fuente de problemas. Suponemos que el hombre primitivo dormía en un entorno de relativa protección, en un espacio que incluyera no sólo cuevas sino también árboles, lugares que dificultaran los ataques de los depredadores. Para la humanidad dormir bien nunca fue fácil.Los sueños de hoy, sean positivos o negativos, se toman mucho menos en serio que en las sociedades preindustrializadas. Antes de la Revolución Industrial, hombres y mujeres dormían en dos intervalos durante la noche, con un poco más de una hora de vigilia en el medio, y esa característica era una especie de camino hacia nuestro subconsciente.Se podía contactar a personas de siglos pasados y reflexionar sobre los sueños en medio de la noche, sin distraerse por el ruido o la luz. Eso ya no existe, excepto para personas que todavía se despiertan en medio de la noche. Hoy los sueños que tenemos momentos antes de despertarnos por la mañana se disipan rápidamente debido a la luz, el ruido y las nuevas distracciones.
Eliana Galarza

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