Más que galletitas y dulce de leche.
La historia de la chocotorta esconde más que una receta que se hizo hábito entre los argentinos. Una mujer, que en 1982 era la creativa de una de las agencias más importantes del país, es la inventora oficial de la “chocotorta”, un postre insignia de la mesa de nuestras pampas.
“Entre otras, teníamos las cuentas de Mendizábal, que era Mendricim, y de Bagley, que era Chocolinas”, le contó la ex publicista, Marité Mabragaña, la primera jefa creativa de la desaparecida agencia de publicidad Ricardo De Luca. “Al manejar esas dos empresas y además ser una ama de casa que cocinaba mucho pensé: si pudiera humedecer las galletitas Chocolinas, ponerles queso crema, dulce de leche y hacer pilitas ¿cómo quedará?”, continuó el relato.
La historia termina (o comienza) así: Marité lleva su postre a la agencia, allí hace furor entre los 150 empleados de De Luca, hablan con los diseñadores gráficos, con los ejecutivos de cuenta, con los clientes (eran dos: Bagley y Mendizábal), lo bautizaron “chocotorta” y listo. A filmar el primer spot en el país compartido por dos marcas a la vez.



