Los autos sin conductor descubren los límites de la autonomía.

Nosotros los humanos somos falibles, seres imperfectos propensos a cometer errores y equivocarnos al momento de tomar decisiones básicas. Por lo tanto, creamos tecnologías que nos ayuden. Pensamos en los planes de lanzar flotas de autos autónomos. La creencia acá es que la tecnología mejorará la seguridad. Pero esa es una suposición audaz en esta etapa de su desarrollo. Por un lado, todavía no está la evidencia que respalde esa opinión. Los mejores datos provienen de pruebas realizadas durante 2016 en California. En total, los 60 autos que tiene Waymo recorrieron cerca de 17.000 kilómetros en 2016. 4.200 km. menos que el promedio anual norteamericano por vehículo, y dentro de ese período requirió al menos de dos intervenciones en cada uno. Tesla tuvo un desempeño mucho peor. Los cuatro vehículos del fabricante de autos eléctricos se probaron un promedio de 220 km cada uno ese año y, fue necesaria la acción humana 45 veces por vehículo. Cada intervención representa un accidente que probablemente se haya evitado. Dado que la mayoría de los observadores del sector cree que el público no tolerará error de ningún tipo, nada de esto es alentador. La mayoría de los conductores tienden a la autopreservación o a preservar a los demás. Eso no se puede garantizar con los algoritmos complejos.
Izabella Kaminska

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