Las nuevas tecnologías cruzan positivamente al mundo del trabajo.
Contra los pronósticos fatalistas que auguran la desaparción de millones de trabajos, los expertos afirman que la nueva revolución industrial es inviable sin la mano de obra humana y exigirá nuevas posiciones. La inteligencia artificial va a eliminar entre 50 y 65% de todos los trabajos existentes en los países en vías de desarrollo, incluyendo a la Argentina, dijo el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, durante su última visita a Bs.As. La cifra genera temor, especialmente en un país como el nuestro, que logró una tasa de desempleo del 30% sin la necesidad de robot alguno. Sin embargo, empiezan a multiplicarse las voces que piden separar ciencia de ciencia ficción y afirman que esta revolución tecnológica exigirá más empleos, no menos. La de hoy no es realmente una inteligencia artificial, sino servicios y piezas de software que, combinadas, dan la sensaciónde eso. Para los expertos consultados la afirmación de Jim es una exageración total. Cuando se lanzó el cajero atomático se esperaba que muchos empleados bancarios se quedaran sin empleo y ocurrió todo lo contrario, fue necesaria más gente alrededor para atender las máquinas
Andrés Krom



