La escritura a mano una emoción inolvidable
¿El lápiz y el papel son un hábito en extinción? Según la neurociencia, el ejercicio es fundamental para la memoria y el desarrollo del pensamiento abstracto. Escribir a mano es una costumbre en peligro de extención. Sin embargo, nadie dudaría que de que la letra manuscrita de una carta contiene mucho más que un mensaje de WhatsApp. A pesar de que en la escuela primaria se enseña a escribir a mano, en la vida cotidiana cada vez se usa menos. El alcade de París instaló puestos con lapiceras y postales en cafés, museos a orillas del Sena y otros puntos turísticos para que todos pudieran escribir. El tiempo dirá si fue un gesto nostálgico o una iniciativa heroica para rescatar del olvido una de las experiencias esenciales del ser humano. ¿podrá la escritura a mano sobrevivir a la velocidad de los teclados?
Según la neurociencia es imposible reemplazar los beneficios de la escritura manuscrita por sus versiones tecnológicas. El primer descubrimiento es que la escritura a mano mejora la lectura. En Estados Unidos les dieron computadoras a los chicos que tenían problemas para escribir a mano, y descubrieron que quienes solo escribían mediante tecnología empezaron a tener problemas también en la lectura. Más adelante con investigaciones con resonancia magnética funcional se observó que cuando lee se encienden zonas motoras del cerebro. Llamativamente las regiones que se encienden cuando se escribe a mano son similares. De ahí que los niños que son buenos escribiendo son buenos leyendo.
Verónica Boix



