La batalla por la supremacía digital.
La hegemonía tecnológica de Estados Unidos está bajo la amenaza de China y las reacciones de Trump no parecen ser las adecuadas. Diseñado por Apple en California. Ensamblado en China. En la última década, las palabras grabadas en la parte trasera de los iphones eran la síntesis del acuerdo tecnológico que existía entre las dos mayores economías del mundo. Estados Unidos aportaba el cerebro y China el músculo. Ya no más. Los gigantes tecnológicos globales chinos Alíbaba y Tencent tienen valuaciones de mercado cercanas a los 5000.000 millones de dólares, rivalizando con la de Facebook. China tiene el mercado de pagos online más grande. Sus equipos se exprtan a todo el mundo. Tiene la supercomputadora más rápida. Está construyendo el centro de investigaciones de comunicación cuántica más espléndido. Su futurosistema de navegación satelital estará en condiciones de competir con G¨PS estadounidense para 2020. Estados Unidos está nervioso y preocupado. Hay una investigación en curso que se prevé que llegaría a la conclusión de que el robo de propiedad intelectual por China costó 1 billón de dl. a compañías estadounidenses. La consecuencia son aranceles que afecten mucho al país asiático. A principio de año, el congreso votó una ley para impedir al gobierno hacer negocios con dos firmas de telecomunicaciones chinas., Huawei y ZTE. La empresa dueña de Google alertó que Chinas superará a Estados Unidos en inteligencia artificial. Se dice que Trump ya rechazó un plan que buscaba imponer aranceles a China para compensar por la transferencia forzada de tecnología, pero sólo porque los montos eran demasiado pequeños. Trump quiere ahogar a China, no lo que puede hacer para mejorar las perspectivas para Estados Unidos.
Gabriel Zadunaisky



