Estados Unidos no puede frenar el avance de China hacia la supremacía tecnológica.
El gigante asiático se propuso llegar al liderazgo mundial en el sector para 2025 aunque para ello depende de su principal competidor. Xi Jinping, de pie sobre la cima de la represa hidroeléctrica de las Tres Gargantas en Yichang -una orgullosa proeza ingenieril- proclamaba que China forjaría su propio camino para convertirse en una superpotencia tencnológica. En el pasado, nos abrochamos los cinturones, apretamos los dientes y construimos dos bombas – la atómica y la de hidrógeno- sostuvo Xi Jinping. En la siguiente etapa de avance en tecnología, debemos dejar de lado las ilusiones y confiar en nosotros mismos. Aunque la construcción de los muros de la represa estuvo a cargo de empresas china, las turbinas que generan la energía fueron suministradas, al menos en el inicio, por compañías extranjeras. La iniciativa oficial Hecho en China 2025 exige el liderazgo mundial del país en varios sectores tecnológicos, pero su ascenso en la cadena de valor agregado depende, en gran medida, de tecnologías y propiedades intelectuales extranjeras. Beiging le está pidiendo a las empresas chinas que reduzcan su dependencia de la tecnología y la propiedad intelectual de Estados Unidos.
James Kynge



