El último mohicano en publicidad descubre su faceta escritora.

Acaba de publicar un libro con recuerdos, anécdotas y «supuestas poesías» sin mayores pretensiones que «poder darse en vida los gustos pendientes».

«Hay una faceta que me acompaña desde que era jóven. Escribir pensamientos de situaciones vidas y poesías», confiesa Alberto Banchero, titular de la agencia Play Publicidad y un referente en esta materia en Rosario y la región. esta faceta escritora tuvo su destape cuando publicó hace unos años su primer libro, Prhoibido Detenerse, en el que intentó darle lugar a lo que vivió, aprendió y logró a partir de su relación con la publicidad, la agencia y sus clientes.

El año pasado, con la sensación de que le había quedado algo pendiente y alentado por algunos amigos que le pidieron que siga escribiendo, se animó a escribir el segundo. «Todos tenemos un porcentaje de ego y seguramente algunos de mis amigos me mintieron, pero me animé y publiqué el segundo», cuenta. El nuevo libro, Un intento de continuidad, viene a completar aquella sensación de algo pendiente. «Siempre tuve la inquietud de hacer cosas, al margen de que puedan ser malas», reconoce con humildad y gran sentido del humor.

En esta búsqueda de rescatar sus pensamientos y poesías, se anotó en dos talleres literarios. «Por mi oficio publicitario, mis narraciones eran más cortas y concretas, y los talleres se concentraban más en el relato fantástico. Lo intenté, pero mi pasión era seguir leyendo temas relacionados con los conflictos mundiales, políticos e históricos, así que me quedé con lo que yo pienso que quiero», admite.

Su rol en la agencia actualmente le permite contar con más tiempo para escribir y leer. Autoproclamado como «el último de los mohicanos», sigue llegando bien temprano y está atento a todos los temas. «Hoy no estoy en la infantería, sino más bien con los generales en todo lo que sea planeamiento», asegura. Una de las tareas que realiza con muchas ganas, es el armado del newsletter semanal que desde la agencia envían a más de 6000 suscriptores. «Me encargo de buscar noticias e información sobre marketing y publicidad, les doy una vuelta, sumo mis aportes y mando. La idea es refrescar cuestiones vinculadas a estas temáticas. Lejos estoy de ponerme en un papel de profesor», aclara. «Es un trabajo que, de alguna manera, viene a reemplazar al taller», agrega.

Además de la agencia, Alberto tiene activa participación en el ámbito institucional: es Golden Brain de la Fundación Atacama de Buenos Aires, participa de la Asociación Argentina de Agencias de Publicidad, y es jurado en diversos festivales y concursos. La decisión de imprimir el libro fue netamente personal. «Me quise dar el gusto», confiesa abiertamente. Hay historias que son reales, otras ficticias, y los nombres que acompañan el relato no corresponden a personas existentes. «Son escritos de recuerdos, supuestas poesías o descripciones que pueden ser imaginarias o reales, de acuerdo a los tiempos vividos», cuenta.

La escritura le genera una satisfacción muy grande y no descarta la posibilidad de que se venga el tercero: «Soy uno de los últimos publicistas que queda de la vieja generación. Como tengo la ventaja de estar en contacto con las nuevas generaciones, tengo la información de lo que está pasando y el recuerdo de lo que fue. Y con eso hago una mixtura que me permite estar informado. Escribir, escribimos un montón. Si sirve, es otro tema».

Nota realizada por Lucía Cuffia (Punto Biz)

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