El mate, presente en cada vez más espacios culturales.

La industria aprovechó la repercusión del caso de Nordelta. El consumo de yerba mate se recupera este año. Si hay un producto cuyo consumo atraviesa todas las capas sociales y puede ser consumido con la misma devoción en un country o en una villa, ese es el mate. Es multitarget. En estos días se celebra los desafortunados dichos de la ya famosa cirujana de Nordelta. El mate dejó atrás el llamado consumo vergonzante. Está  presente en el 94% de los hogares argentinos. Las Marías, productora de Taragui y La Unión, publicó en twitter un simpático croquis marcando distancia entre Nordelta y La Bristol. El mate no se tomaba en público antes, ahora está en las oficinas públicas, en las empresas o se ofrece en los restaurantes de Palermo. La marca Amanda también propuso por las redes que sus seguidores contaran dónde toman mate, destacando Nordelta y La Bristol, entre varios lugares. Rosamonte no se prendió al hashtagchetadenordelta.En la época colonial el mate también lo tomaba la aristocracia o la clase baja por igual, en lo que se diferenciaban era en el recipiente, podría ser un porongo de calabaza, de madera o de fina plata. El ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, solía pedir un postre a base de yerba mate. Madonna, con una bebida a base de yerba y té verde, es otra de las celebridades que toma mate.
Martín Boerr

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