El lazo, tan difícil como indispensable
El lazo se hace de una tira muy larga de cuero que tuercen sola y queda del grueso de un dedo, o bien de algunas tiras delgadas, que torcidas juntas componen el mismo, y le ponen en sus extremos unos anillos de fierro. Es de mucha fuerza y con la prevención de tenerlo bien sobado con grasa, es muy dificultoso que se rompa, por mucha oposición y resistencia que encuentre.En cuanto a su confección, para que el lazo sea parejo, hay que sacar tientos parejos, para eso se necesita el cuero de una vaca flaca tuberculosa o enferma, ya que la diferencia de grosor del cuero en animales que se mueren por flacos, casi no existe entre panza y cogote o anca. El cuero se estaquea, y se van obteniendo los tientos sacándolos en redondo, luego se soba el cuero crudo, para que finalmente de ahí se haga el lazo. El lazo trensado puede tener de 4 o 6 tientos, lo más normal es yapa de 6, y lazo de cuatro tientos . Los lazos retorcidos más seguros, ya que queman menos las manos ante un tirón, debido a ser de mayor grosor, pueden ser de 2 o 3 tientos. La eficiencia de un pialador depende de varios factores del tipo de animal, de la velocidad en que pasa, de si es vacuno o equino, ya que el potro se piala más fácil y no zafa el lazo, pero el cimbronazo a veces puede ser más fuerte porque pasa más rápido y porque el lazo sube hasta la panza, en cambio en el vacuno al hacer verija el lazo queda siempre a la altura de las rodillas o abajo del animal. Un buen pialador se siente más cómodo pialando de revés que de derecho por varios motivos.
Miguel Romat



