Discriminación en el laboratorio. La Ciencia es sexista.

Hay estudios que siguen afirmando que el cerebro de la mujer es no sólo diferente, sino más débil. Periodista especializada en ciencias, la británica Angela Saini, de 36 años se sorprendió más de una vez al reparar en que aún en la actualidad hay hipótesis científicas que sugieren la existencia de algún tipo de inferioridad de las mujeres repecto del género masculino. Para cuestionar esos supuestos, reunió un importante número de tesis que atribuyen al sexo femenino características biológicas o de comportamiento desvaborables, en comparación con los hombres, y las confrontó con aquéllas investigaciones científicas que dicen exactamente lo contrario. El ingeniero de Google James Damore fue despedido luego de divulgar un memorándum en el cual sugería que las mujeres son biológicamente menos aptas que los hombres para trabajar en el área tecnológica. Hay una vertiente de la neurociencia que trata de popularizar la noción de que el cerebro de las mujeres y el de los hombres son diferentes. Uno tendría más facilidad para ejercitar la empatía, en tanto que el otro tendría más aptitudes para analizar sistemas. Pero en la actualidad, el saber preponderante indica que no hay evidencia que valide la tesis de que el cerebro de hombre y mujeres sea diferente. Darwin fue crucial para la imagen que la ciencia tuvo de las mujeres. Causó un daño irreparable. En el siglo 19, dijo que ellas eran naturalmente inferiores, estaba haciendo una lectura biológica basada en la cultura en la cual fue criado. Una cultura inserta en un contexto de clase media alta, cristiana y victoriana.
Ana Clara Costa

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