Cuando la promoción la hace el mismo consumidor.
Primero vinieron los influeencers, y tenían 100 mil seguidores o más en las redes sociales. Luego vinieron los micro-influencers y tenían entre 10 y 100 mil seguidores. Pero ahora se detectó que los usuarios de redes que tienen mucho menos de 10.000 seguidores- Facebook permite sólo hasta 5 mil- también tiene capacidad de influir en ellos y que incluso pueden ser más efectivos. Usted puede ser un nano-influencer sin saberlo. Y ganar con eso. Las marcas están dándose cuenta de que estos contenidos generados espontáneamente puede resultar más beneficiosos que los que crean ellas mismas pagándoles a influencers o micro-influencers. Y ya hay muchas que también están dispuestas a pagarles a los nanos. Se creó Waip, una plataforma a través de la cual las marcas pueden promocionarse mediante sus propios consumidores en Facebook, Instagram y Twitter, quienes así actúan como nano-influencers o en el lenguaje de la compañía Waipers. A su vez estos pueden monetizar sus posteos relacionados con campañas, productos o lugares que le sean afines. Entre sus clientes figuran 200 marcas bien conocidas, entre ellas Arcor, Yogurísimo, Pantene. Imperial, Freddo, Turismocity, Movistar, Pedidos Ya, Herbal Essences, Ser, Dante, Black y Decker, Cheeky, Procter y Gamble y Stella Artois.
Paula Ancery



