Con la digitalización crece el riesgo de hackeo para el sistema financiero.
El uso masivo de la tecnología en los bancos mundiales impulsa el desarrollo del sector, pero al mismo tiempo hace más sofisticados los delitos de los hackers. Incluso no se trata solamente de grupos criminales aislados, puesto que también hay Estados que pueden verse implicados, con diversos objetivos y modelos de ataque. Las autoridades corren con desventaja, ya que los criminales permanentemente desarrollan sofisticados métodos para evitar ser detectados. Hay países como Suecia donde el 95% de las compras minoristas se hace en efectivo, y muchas sucursales bancarias no reciben ni entregan billetes y monedas. El desafío por delante es enorme, puesto que los montos robados de manera electrónica no paran de crecer. Se descubrió que el gobierno de Corea del Norte planeó y ejecutó uno de los casos de cibercrimen financiero más impactante de los últimos tiempos. Se trata del robo al Banco Central de Bangladesh del que sustrajeron en una noche casi 100 millones de dl. pero que por un error ortográfico del hacker no terminaron siendo diez veces más. Se trata de un grupo de élite del ejército norcoreano que tiene el objetivo de conseguir fondos para el régimen de Kim Jong. Son un grupo cibercriminal con las habilidades de una campaña de ciberespionaje. Esta unidad secreta norcoreana habría estado sustrayendo fondos en bancos de Estados Unidos, México, Brasil, Chile, Turquía, Malasia, Vietnam y Filipinas.
Martín Burbridge



