Coca-Cola vuelve a sus orígenes con la compra de una cadena de cafeterías.

El consumo de gaseosas no pasa por su mejor época y el de café atraviesa un período de expansión. Por eso la empresa compró la cadena Costa Café, que hace recordar a las antiguas soda jerks. Cuando la Coca-Cola admite un problema con el consumo, algo anda mal.Su director ejecutivo James Quincey dice. Ésta es una estrategia de café, no una estrategia de tiendas minoristas. Sería mejor si reconociera el cambio. Coca-Cola comenzó siendo servida como un sabor de jarabe en las fuentes de soda. Los soda jerks -vendedores de soda- los barman de la época, con corbatines negros mezclaban la soda detrás de mostradores de mármol. Coca-Cola surgió de las fuentes de soda, y regresó a las cafeterías. Estas son una verdadera chispa de vida, más tangibles que una receta secreta de un jarabe dulce, comercializada en televisión y en vallas publicitarias, distribuida por empresas embotelladoras y vendida en supermercados. Coca-Cola floreció sin contacto directo con los clientes durante décadas, pero perdió su efervecencia. El café es la nueva moda entre las compañías de alimentos y bebidas. Nestlé pagó 7.200 millones de dólares por los derechos de vender el café Starbucks fuera de sus cafés.
Jhon Gapper

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *