Arriesgarse y probar en publicidad.
En época de crisis, donde el consumo se ve fuertemente retraído, la publicidad juega un rol fundamental. Publicitarios líderes, debatieron sobre cómo generar una campaña irruptiva y llegar a todos los públicos. Al usuario le gusta comprar una historia y es función del publicista vender esa historia de la mejor forma para lograr el impacto deseado. Hoy, la velocidad con que se desarrollan estas estrategias está cambiando porque los nuevos medios son más veloces. La calle es lo que marca. Escuchar las conversaciones que se dan en las redes está muy bien, la opinión pública está muy bien, pero como comunicadores y metidos en el mundo de la sociología, esa parte de generar un promedio y generar un universo que tiene que ver con lo que pasa a la gente con la experiencia , esas son las tres verdades que hay que tener en cuenta. Hoy la gente tiene muchos estímulos, lugares de contacto, la poca diferencia que hay entre marcas y productos hace que la publicidad juegue de una manera más emocional. Hay proyectos y campañas y hay momentos que hay que responder con velocidad porque si no se te pasa el momento y se pierde la oportunidad. Pero también hay que frenar y pensar una estrategia que sea sólida. Cuando se hace un vínculo con el cliente es importante saber el objetivo de la campaña y que no sea todo velocidad, hay que buscar profundidad. Es importante analizar la data. Arriesgarse es ir probando, el contexto cambia, los clientes también. Nadie tocaba el logo hace años, hoy Google lo hace todos los días.



