Malos hábitos. El 51% de los argentinos duerme seis horas o menos por día.
La mayoría, sin embargo, dice que ese tiempo le alcanza. Los más estresados son los que peor descansan, lo que aumenta su nivel de estrés. Especialistas advierten sobre los riesgos. PATILLAS PARA DESPERTAR. La industria farmacéutica destina millonarios recursos a investigar fármacos para poder dormir, pero en parte está errando el foco. Debería encontrar una pastilla que nos ayude a despertar. En estos tiempos modernos , el sueño se convirtió en un problema de la noche y de la mañana, de chicos y grandes, de ricos y pobres. Pienso en la pastilla del despertar todos los días a las 6 AM cuando suena el despertador y quiero destrozarlo. Vuelvo a pensar media hora después, cuando saco a mis hijos de su cama a la rastra, como zombies que no reaccionan a ningún estímulo. Viene otra vez a mi cabeza cuando a las diez y media de la noche no se quieren dormir. Mañana no los despierta nadie. Son nenes y ya viven el signo de esta época. La atención parcial continúa. La oferta interminable nos obliga a entrenarnos en el multitasking, pero en esa suma de tareas neutras atención no se multiplica, sino que se divide. Si leo un libro y escucho música al mismo tiempo, no es 100% del libro más 30% de la música, sino como mucho, 70 y 30%. Estiramos la jornada al máximo y terminamos a las 11 de la noche empezando a mirar una serie o revisando redes sociales en la cama. Por ejemplo el prime time televisivo hace ya años que se estiró hasta bien entrada la noche, y por cierto ahora las principales tiras que compiten por la audiencia en la TV abierta anuncian su arranque recién a las 22,30.
Esta es una opinión de Adriana Santagati.



