Fileteado un arte que resurge.

El siglo xx se presentó colorido y alegre en las calles de Bs.As. Colectivos, camiones y hasta los almacenes de barrio estaban inundados de colores vivos que combinaban dibujos con las más variadas tipografías. De forma silenciosa, en las carrocerías y talleres porteños los obreros comenzaban a dibujar lo que hoy se conoce como fileteado, sin pensar que un siglo después su técnica pasaría a formar parte del patrimonio histórico cultural, reconocido por las Naciones Unidas. Durante los 80 y 90 era muy difícil aprender la técnica sino era a través de un padre o un abuelo. De hecho en 19767 fue prohibida por el gobierno militar en los colectivos. Hoy este arte, que es parte del ADN porteño, recobró la escena. La expresión se utiliza en las calles, en los medios de transporte, locales comerciales o hasta en los tatuajes. Muchos de los viejos maestros abrieron talleres y escuelas, lo que hizo que el arte llegue a los jóvenes. Los motivos que conforman el repertorio típico del fileteado van desde las más variadas flores, voliutas, bolitas, angelitos y líneas muy estilizadas. Desde los tatuajes hasta la posibilidad de usarlo en las técnicas del revolucionario body paint. El fileteado tiene su propio sello en el exterior, donde está ligado al tango y por supuesto a la Argentina. Las marcas apuestan también al fileteado. NIke y el hotel Faena son algunas de ellas.
Belén Fernández

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *