En la escuela, el celular se convirtió en un nuevo útil.
Los docentes cada vez más apoyan su uso en el aula y la Provincia ahora evalúa derogar una resolución de 2006 que prohíbe. Debaten cómo sacarle provecho y evitar distracciones. ¿Aliados o enemigos del aprendizaje? El debate sobre el celular en la escuela acaba de surgir, mientras la Provincia de Bs. As. evalúa derogar una resolución. A 10 años de aquella norma – aprobada cuando los teléfonos no eran smart y las notebooks aún no habían entrado a las escuelas- la presencia del celular en la clase suma cada vez más apoyo. El teléfono forma parte de la vida de los jóvenes y ya es su vía principal de conexión a Internet. El problema es pensar una propuesta pedagógica que involucre el uso productivo e inteligente del teléfono, algo que no está resuelto con las notebooks. Construir espacios de aprendizaje enriquecidos con tecnología llleva tiempo. Al principio seguro habrá más ruidos y molestias, y después se podrá avanzar mejor, siempre que las escuelas tengan apoyo para proponer actividades innovadoras.
Alfredo Dillon



