EMPLEOS ENAMORARSE Y ESTAR EN PAREJA CON ALGUIEN DEL TRABAJO UNA SITUACIÓN CADA VEZ MÁS ACEPTADA

Lo que antes era considerado un tabú, una aventura prohibida que obligaba a los enamorados a mantener un perfil bajo y a pensar maniobras de distracción para disimular frente a compañeros y superiores, hoy es una moneda corriente y aceptada en las empresas. El trabajo atraviesa a las personas en todas sus dimensiones, incluso la social. En ese contexto, en donde el intercambio no solo es binvenido sino alentado, el desarrollo de vínculos sentimentales se hace mucho más viable y natural. Desde el punto de vista de la productividad y el negocio, muchas empresas ven con recelo a las parejas entre compañeros, porque si tienen conflictos y no lo gestionan en la intimidad, aumenta el riesgo de conflictos laborales. En general, no se está en contra de la construcción de
vínculos amorosos en la empresa, sino del impacto directo que existe cuando hay conflicto y llevan ese problema a las decisiones o al clima emocional de la empresa. Ultimamente las firmas empezaron a aceptar este tipo de vínculos, porque cuando la pareja funciona bien, el bienestar impacta exponencialmente en el negocio. Si una pareja brilla, transmite ese brillo a sus servicios y productos.
Silvina Scheiner

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