EL ETERNAUTA EL ÉXITO SIN GRIETA
Que condimentos tiene la famosa historieta para que 63 años después de su creación siga convocando a nuevo lectores. Historia de un símbolo político que recalará en Netflix. Cuando Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López empezaron a amasar El Eternauta, uno escribiendo y el otro dibujando, habían pasado dos años del golpe del 55 y del exilio de Juan Domingo Peron. Justo un mes después los soviéticos lanzaban el Sputnik y faltaba una docena de años para que el ser humano pisara la luna. La historia comenzaba con una nevada tóxica que exterminaba a la mayor parte de la población. El Eternauta convive con la del Che Guevara y la máscara de Dalí. Tras varios intentos de llevarla a la pantalla, Netflix prepara la adaptación de la historia con dirección de Bruno Stagnaro. El Eternauta hace de la Argentina un territorio aventurable, algo muy innovador a fines de los 50 en el que mandaba la norteamericanización. La verosimilitud se la dan los artilugios de la vida cotidiana que son reconocibles, como la Plaza de Mayo o la cancha de River. Si el típico protagonista norteamericano es un súper hombre que lo puede resolver todo, uno argentino demandaba otro recurso. El Eternauta transforma la supervivencia de la amenaza externa en resistencia contra el invasor.
Valeria García Testa.



