CLAUDIA SANCHEZ

Influencer antes de que existiera el término. Fue la primera supermodelo publicitaria del país. Hablar con ella un poco desespera. Porque dispara títulos como dardos y, consciente de ello, sonríe pícara, ya sin los dientes separados que la hicieron única pero siempre hipnotizando con los ojos. Claudia fue la chica de las propagandas que con los cigarrillos que marcaban tu nivel recorría el mundo y vendía glamour. Está a punto de cumplir 80 años. Junto a su pareja Nono Pugliese vendió modos de vida puchos durante 25 años. Hizo cine, ganó un rally, manejó un Rolls Royce que compró en un remate y había pertenecido a la Embajada Británica, rechazó una propuesta matrimonial de un marajá, fue prohibida, venerada, ofendida y harta de la frivolidad decidió retirarse. Con la marca de cigarrillos LyM recorrió el mundo, junto a una publicidad de fragancias Prosan, productos de tocador.
Mauricio Camilo